3 abr. 2014

HER: un paso más que la comedia romántica

Theodore tiene el trabajo más bonito y triste del mundo: escribe cartas personales por otras personas. Theodore es solitario y adicto a las nuevas tecnologías. Su vida es rutinaria y aburrida, hasta que un día llega a una feria de nuevas tecnologías donde presentan un nuevo Sistema Operativo inteligente. Theodore se intriga ante las posibilidades que ofrece el nuevo OS, que promete amoldarse a la personalidad y necesidad de cada usuario. Samantha es un OS que acaba de llegar al mundo y acaba de decidir su nombre. Un OS que ha llegado a manos del solitario Theodore Twombly. Graciosa, magnética, ingeniosa, inteligente, brillante, sensible, perspicaz y muy divertida, Samantha logra embelesar a Theo con dos palabras: "Estoy aquí". Pronto comenzará a evolucionar y a querer aprender. Comenzará a despertar en ella la curiosidad y el sentimiento. Theodore y Samantha son una salvación el uno para el otro. Para Theodore, Samantha es justo lo que necesitaba para recuperar la ilusión y las ganas de vivir después de una tortuosa ruptura matrimonial. Y Theodore se convierte en el cuerpo e instrumento para que Samantha pueda evolucionar y encontrarse consigo misma. Poco a poco la relación entre ellos se estrecha, son amigos, se cuentan sus secretos y sus deseos y va floreciendo en ellos el amor. Un amor que hacen posible, que sienten de verdad y que incluso llega a ser erótico. 

Un amor futurista pero no lejano, una aproximación diferente del romatincismo. Algunos ven en el un amor ligado a las necesidades tecnológicas, a la obsesión por mejorar nuestros sistemas electrónicos y a nuestra adicción a ellos. Una especie de lucha entre el hombre y la tecnología, que inunda las escenas de la película a través de los gadgets más curiosos y futuristas. Lucha para ver quién domina. Si es Theo el que elige cuando y como estar con su OS, o si es Samantha la que lleva las riendas de la vida del solitario Theodore. Otros ven la relación entre la incorpórea Samantha y Theodore como la misma lucha del hombre contra sus propios sentimientos, que encarnaría la OS. La dificultad para exorcizar los sentimientos y encontrarte a tí mismo, el autoengaño y las ganas de escapar, así como la debilidad de no sentirse necesitado, de no encontrar fidelidad por ningún lado. Todo esto a través de los dos personajes, totalmente redondos, que intercambian los papeles y que descubren que aveces el hombre tiene más de OS de lo que creemos, con una tendencia más yerma y con mucha más debilidad.

Joaquin Phoenix en el papel de Theodore
Spike Jonze nos regala una película para pensar, rara, pero entretenida. Un paso más que la comedia romántica, una historia de amor sin frivolidad, sin mensajes vacíos y con una dosis de realidad más fuerte de lo que parece a simple vista. No es una mera relación de un tipo con una Siri más completa. Los momentos cómicos no aparecen en la película de manera innecesaria, si no que están tintados de esa melancolía cenicienta que el personaje contagia a cada rincón de la pantalla. Cada plano te hace empatizar con Theodore y llegas a sentir que estás solo en la sala de cine y que Samantha está hablando contigo. Genial. Para acentuar aún más ese aire melancólico, todo el moviliario tiene un toque setentero que recuerda a cómo los habitantes de hace 40 años se imaginaban cómo sería el mundo en el año 2000. 


Con esto, Her ha sido la gran perdedora de los Oscars.Spike Jonze logró alzarse con el premio al Mejor Guión Original, pero no consiguieron hacerse con las otras cuatro estatuillas, entre ellas las de Mejor Película, Mejor Banda Sonora ,por todas las canciones que Samantha componía al piano o Mejor Canción por "The Moon Song". Unos premios que tampoco han reconocido la interpretación de Joaquin Phoenix como Theodore ni a la sensual Scarlett Johansson, que da voz a Samantha y que merece una mención especial por conseguir transmitir los sentimientos de la OS más allá de gestos y sonrisas. De hecho, es todo un lujo ver esta película en versión original. Pero, junto con la despampanante Johansson, otras tres pesos pesados de la actuación que hacen que Her, además de brillar por su excelente guión y diseño, sea una película que atrape desde el cartel: Amy Adams, Olivia Wilde y Rooney Mara. Huelga decir que la pelicula está llena de frases a lo Mister Wonderful, pero no se queda en la superficialidad de lo estético y vendible. Cada reflexión te transporta a tu mundo interior y, de una manera o de otra, consigue empatizar con tus sentimientos y actitud.


Un paso más que la comedia romántica, una apuesta divertida, extraña y sencilla que está dando de que hablar. Tanto, que su estética futurista y setentera ya ha creado adeptos y la marca Opening Ceremony se ha inspirado en sus looks sencillos, básicos y llenos de buen gusto para su nueva colección. Un futuro sin extridencias, donde no hay cabida para peinados extravagantes ni ropas inteligentes y donde lo más importante es la practicidad y la naturalidad. Un futuro cómodo.

Una de las propuestas de OC

Si teneis la oportunidad, no dejeis de ver esta entrañable película llena de amor, amistad y felicidad. Una manera fácil de disfrutar del buen cine.


No hay comentarios:

Publicar un comentario